Llevo ya varias semanas trabajando sobre la Comunicación Docente, estilos, herramientas...
Que un docente sepa comunicar y que esa comunicación sea flexible, abierta y eficaz hacia su alumnado es vital en esta profesión.
Pero la flexibilidad no es solo importante en la comunicación sino también en la actitud docente.
¿Pero y en nuestra vida cotidiana? ¿Somos flexibles a nivel mental o emocional? ¿Tenemos una actitud flexible?
En mi opinión creo que muchos no trabajamos la flexibilidad en el día a día de la misma manera que lo hacemos en el ámbito del trabajo.
Somos flexibles a nivel laboral pero en cambio en nuestro entorno personal muchas veces pecamos de inflexibles.
Tal vez deberíamos de plantearnos trabajar las soft skills no solo a nivel profesional sino también para mejorar nuestra actitud en nuestra vida personal.

Donde hay confianza da asco. Todos queremos dar una buena imagen en público y luego en casa, con la confianza nos da más igual
ResponderEliminarAsertividad???
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