"LA VERSIÓN BROWNING" es una película de 1951 dirigida por Anthony Asquith y protagonizada por Michael Redgrave, Jean Kent, Nigel Patrick y Ronald Howard.
Esta película está basada en la obra de teatro de Terence Rattingan.
De "La versión Browning" hay varias adaptaciones, tanto para el cine como para la televisión. He escogido esta versión por varias razones:
1. Porque fue la primera versión que vi hace ya muchos años.
2. El protagonista es Sir Michael Redgrave, es uno de mis "4 Sir British del teatro" ( los otros tres son Sir Laurence Olivier, Sir John Gielgud y Sir Ralph Richardson).
3. El director, Anthony Asquith, es uno de los grandes directores del cine británico.
¿Por qué he decidido hablar sobre "La versión Browning"?. Muy sencillo.
Estamos acostumbrados a ver películas donde el protagonista es un docente que llega a un instituto, colegio... y revoluciona el sistema educativo del lugar con un nueva metodología y se mete en el puño al alumnado, que hasta ese momento era una panda de gente interesada por cualquier cosa menos por estudiar...
Sin embargo esta película muestra lo contrario. El profesor Andrew Crocker-Harris es el antihéroe de la historia. Un docente frío, insensible, estricto e inflexible y no solo con sus alumnos, también con sus compañeros.
El profesor Andrew Crocker-Harris es ese profesor que todos hemos tenido (bueno, algunos hemos sufrido a varios) y cuyas clases solíamos evitar. Pero no podíamos apartar ese cáliz de nosotros porque queríamos pasar a otro curso y había que aprobar su asignatura sí o sí.
El argumento es que Andrew Crocker‑Harris (Michael Redgrave) es un estricto profesor de Lenguas Clásicas que ha entregado los mejores años de su vida a los alumnos de quinto curso de un elitista colegio británico. Por motivos de salud, debe prejubilarse y abandonar el centro al que tanto ha dado. El profesor de química Frank Hunter, mucho más moderno en sus métodos de enseñanza, mantiene una relación con la esposa del veterano profesor.
Ella detesta a su marido y lo maltrata psicológicamente esperanzada en deshacerse de él definitivamente . Para Crocker-Harris es el momento de echar la vista atrás y hacer balance, pero el descubrimiento es desolador: su vida, tanto desde el punto de vista profesional como personal, ha sido un completo fracaso.
Crocker-Harris se dará de bruces con la triste realidad reconociendo finalmente su fracaso como profesor.
Y será precisamente un alumno suyo, Taplow, el que despierta no solo la sensibilidad en el viejo maestro, sino que además nos muestra al espectador que ese odioso profesor fue un día alguien a quien le apasionaba su trabajo, en este caso, las lenguas clásicas.
La conclusión que podemos extraer como docentes cuando vemos esta película es ,como con el paso del tiempo, la ilusión por enseñar a los demás se puede ir perdiendo por el camino cayendo en el abatimiento y la frustración.
Sí algún día, cuando estemos dando clases nos miramos al espejo y vemos reflejado a Andrew Crocker-Harris, creo que es el momento de parar y pensar que estamos haciendo mal y empezar de nuevo.
Esa ilusión que muchos docentes tienen al principio se va diluyendo con los años ( salvo contadas excepciones). Esta película se centra en un profesor decepcionado con su profesión, con su vida y con todo lo que le rodea, refugiándose en sus libros y en esa vieja forma de enseñar. Sólo le hacía falta que alguien le recordase que aún podía motivar a un alumno, para que encontrase algún sentido a su vida.
ResponderEliminarEs cierto que también los alumnos pueden motivar a los docentes a que intentemos ser mejores.
EliminarTú nunca podrás ser un profesor tan inflexible y "gélido" como Crocker-Harris. Y tus alumnos jamás te apodarían "El Himmler de quinto curso". De eso estoy completamente segura.
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